¿Qué es la ansiedad social?
La ansiedad social es ese miedo profundo a ser observado, juzgado o rechazado por otros.
Es esa sensación de que “tengo que hacerlo bien o algo malo sucederá”.
No es timidez.
No es “dar vergüenza”.
Es el cuerpo tratando de protegerte.
Tu mente no está en tu contra.
Solo aprendió a estar alerta… incluso cuando ya no es necesario.
Cómo se siente por dentro
Tu pecho se cierra.
Tu corazón late muy rápido.
Las manos sudan.
La mente se llena de “y si…”
¿Y si me equivoco?
¿Y si se ríen?
¿Y si piensan algo malo de mí?
Es una mezcla entre querer conectar con los demás…
y querer desaparecer para no ser visto.
Y es importante entender algo:
La ansiedad social no significa que no seas capaz. Significa que has vivido situaciones donde no te sentiste seguro siendo tú.
¿De dónde viene esta sensación?
Muchas veces se origina en:
Haber sido criticada con frecuencia.
Haberte sentido “demasiado” o “muy poco”.
Comparaciones.
Momentos donde hablar o expresarte no fue seguro.
Tu cuerpo recuerda.
Y cada vez que te enfrentas a personas, situaciones nuevas o interacción social…
tu sistema nervioso activa el modo de protección.
No es debilidad.
Es memoria emocional.
Ejemplo cotidiano
Cuando estás en un grupo nuevo, quizá pienses:
“No sé qué decir.”
“Y si digo algo raro…”
Pero la verdad es:
Estás procesando demasiadas posibilidades a la vez.
Demasiado rápido.
Demasiado en modo defensa.
Tu cuerpo no quiere que duela de nuevo. Eso es todo.
Cómo empezar a superarla (paso a paso)
No buscamos “eliminar” la ansiedad. Buscamos enseñarle al cuerpo que ahora estás a salvo.
1) Respira lento antes del momento
Inhala 4 segundos
Sostén 2
Exhala 6
Repítelo 5 veces.
Esto baja el ritmo del corazón y le dice al cuerpo que no hay peligro.
2) Habla poco. Pero habla verdadero.
No necesitas conversaciones largas.
Solo una frase auténtica puede abrir conexión.
Ejemplo:
“Hola, gracias por incluirme.”
Suave. Real. Suficiente.
3) Pequeñas exposiciones
No te fuerces a grandes pasos.
Pequeño + constante = progreso real.
Saluda primero.
Luego pregunta algo simple.
Luego comparte una frase de tu día.
Es un entrenamiento del alma.
4) Practica estar contigo
A veces, la ansiedad social nace del miedo a no gustarnos a nosotras mismas.
Trabaja el amor propio.
Hazte espacio.
Háblate con ternura.
Lo que dices por dentro, lo proyectas afuera.
Un pequeño ritual para ayudarte
Cada vez que sientas que la mente corre, pon tu atención en un solo estímulo:
La respiración
Una vela
Un color
Un movimiento lento
Cuando te enfocas en una cosa, tu sistema nervioso vuelve al presente.
Este es precisamente el principio en el que se basa mi juego Calm Colors 💛
Te ayuda a entrenar la mente a centrarse en un estímulo a la vez, suavizando la ansiedad de forma natural.
Si deseas practicar esto de una forma bonita y tranquila:
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Conclusión
No estás rota.
No estás atrasada.
No estás fuera de tu tiempo.
Estás regresando a ti.
Y cada pequeño paso cuenta.
La ansiedad social puede suavizarse.
Se puede aprender a convivir con ella.
Puedes construir relaciones seguras, poco a poco.
Puedes aprender a ser tú, sin miedo.
Llévalos contigo cuando sientas inquietud.
Pon uno en tu mesita de noche para dormir más tranquila.
Úsalos durante la meditación.
Tócalos cuando sientas que la mente se acelera.
No se trata de “curar” la ansiedad.
Se trata de recordarte que puedes volver a tu centro.

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